PRINCIPALES REFORMAS Y REACCIONES DURANTE LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA
El bienio reformista fue una etapa la cual inicia desde la proclamación del 14 de 1931 hasta las elecciones en noviembre de 1933 en el cual se dieron multiples cambios y reformas en el estado.
El presidente de la República era Alcalá Zamora y el Presidente del Gobierno era Lerroux.

Política religiosa: Se empezaron a promulgar leyes que afectaban directamente los intereses de la Iglesia (disolución de la Compañía de Jesús y confiscación de sus bienes, matrimonio civil, divorcio, etc).
La enseñanza y la cultura: la República se enfrente a un elevado índice de analfabetismo y la falta de escolarización de casi la mitad de la población infantil. Por ello los mayores esfuerzos se centraron en la enseñanza primaria.
La reforma del ejército: La mayoría de los militares se habían mostrado contrarios al régimen republicano, por lo que la reforma del ejército se convirtió en un asunto prioritario. Los objetivos eran dos: ganarse la fidelidad del ejército para la República y aumentar su eficacia. Para resolver este problema, Azaña propuso el retiro de todos los sueldos de oficiales que no quisieran presentar juramento de fidelidad a la República.
La política autonómica: La Constitución mencionaba la posibilidad de conceder la autonomía a las regiones que lo solicitasen. De esta forma Cataluña conseguía su Estatuto en septiembre de 1932, a través de la cual se convertía en región autónoma, que sería regida por un gobierno propio, la Generalitat, formada por un presidente, un parlamento y un consejo educativo.
El problema social: A causa de la crisis mundial de 1929, el paro obrero en España constituye uno de los elementos dominantes del panorama social entre 1931 y 1936. La legislación laboral alcanzó gran amplitud durante los dos primeros años de gobierno de la República: leyes de jornada máxima, de regulación del derecho a la huelga, etc.
La reforma agraria: Fue sin duda, el proyecto económico y social de mayor magnitud que debía acometer la república, pues España seguía siendo un país eminentemente agrario; los campesinos eran casi el 50% de la población activa y de ellos la mayoría eran jornaleros, es decir, campesinos sin tierras.
La Ley de Reforma Agraria establecía la expropiación con indemnización de las grandes fincas que no fuesen cultivadas según las costumbres de la zona, para ser repartidas entre las familias de campesinos. Para llevar a cabo la redistribución de las tierras se creó el Instituto de Reforma Agraria.

Hubieron muchas oposiciones a las reformas por parte de la Iglesia, el ejército y propietarios de grandes tierras. En agosto de 1932, hubo un intento de golpe de Estado por parte del General Sanjurjo en Sevilla, pero fracasó.
En septiembre de 1933, Azaña presentó su dimisión, por lo que se convocaron nuevas elecciones. El centro derecha ganó las elecciones de 1933.
El Partido Radical del cordobés Lerroux se hizo cargo del gobierno, apoyado por la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) de Gil Robles.

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